viernes, 2 de abril de 2010

2 de abril de 2010

Después de darle muchas vueltas al tema y arrepentirme un millón de veces tras escribir, he decidido hacerlo. En esta vida no se puede huir y, el solo hecho de intentarlo, nos hace infelices a la larga.

No sé si vengo a pedirte perdón, a darte las gracias o, simplemente, a desahogarme. Sí, mi niño, de nuevo hemos visto el positivo en un test de embarazo. Si somos felices? es difícil definir este sentimiento, porque ya no somos los mismos, ni la situación es la misma. Pero puedo decir que a ratos es una sensación agradable y tierna que me recuerda a ti y en otras ocasiones me invade el miedo y la desesperación. Los recuerdos de lo acontecido están muy frescos en mi mente y, aunque siento una fuerza enorme, las voces interiores me hablan de lo malo.

Ha sido realmente una sorpresa. El martes 30 de marzo habíamos estado en la consulta de Enrique Lebrero y me había dicho que todo estaba perfecto y que adelante. Es más, me recetó Omifín para ir sobre seguro (esta vez una sola pastilla) y progesterona para reforzar mi fase lutea, que es apenas de 11 días. Salí contenta, pensando que en nada podríamos empezar a buscar. Sin embargo, estando ya sola por la tarde, tuve el presentimiento de que estaba embarazada. Y me hice un test. El positivo se hizo esperar un poco, pero es que ni siquiera era mi día de regla.

Esta vez no salté de alegría, ni me puse nerviosa... Lloré, por ti, porque sentí que pudieras pensar que es una forma de olvidarte o de sustituirte. Eso no ocurrirá jamás, porque lo que pasó aquel 21 de octubre fue lo más doloroso de toda mi vida y tu imagen siempre vivirá en mi.

Papá se emocionó tanto... Vi la felicidad en su rostro y me sentí orgullosa de ser yo quien se la daba. No dejábamos de decir que era una regalo que nos hacías desde el cielo. Es bonito pensar así. Yo a cambio te regalo un amor para siempre, hijo mío.

Desgraciadamente, no siempre las cosas que uno se merece salen bien. Las pocas personas que saben que estoy embarazada nos dicen que lo merecemos, que ya está bien de que nos salgan las cosas mal... Pero lo cierto es que siento como si no funcionara, como si fuera a perderlo. Apenas un hilillo de sangre ha sido capaz de empañar este momento.

Ahora no quiero desear, ni pensar, ni tan siquiera sentir. Me gustaria desconectarme por unos días y saber de una vez que todo va a ir bien o mal. Lo asumiré, sea cual sea la sentencia. Y lucharé, como siempre lo he hecho, por nuestro sueño.

5 comentarios:

bea dijo...

me alegro patricia y espero de corazon q salga todo bien.....joel este donde esta vela por ti,no te hagas sentir mal ...un beso y mantenme informada..muak

Euge y Tomás dijo...

Hola Patricia, acabo de leer tu blog, la verdad es que me impacto muchisimo tu historia, pero ves como la vida te dá otra oportunidad, tú angelito Joel estará saltando de felicidad por tí desde donde este, asi que para adelante y prometo seguirte leyendo, soy eugenia feliz mami de Tomás hace 3 meses un bebé muy deseado,y esperado que tardó un poquito en llegar, besos
mi e-mail es ramita24@hotmail.com

Evelyn Jeab dijo...

patri la verdad vine a ver como seguias, pero bueno nisiquiera encontre el comenatrio que te deje, pero no pasa nada, igual yo sigo al pendiente, yo en mi corazón se cual es tu vivencia, y tus palabras ha natravesado todo mi ser, tu alma se comunica atraves de tus palabras,y pues sino quieres que te lea , pues no pasa nada,es tu blog, tu decision, te dejo un beso y si te molesto algo me dices, que no pasa nada, a lo mejor yo piense mal y solo fue por error que desaparecio mi comentario !!

Anónimo dijo...

Paty me he llevado una enorme alegría de leerte...
Joel te he hecho un enorme regalo desde el cielo ...así qeu no pienses que es fallarle..
Un besazo enorme.
Pili ( Piscus)

turquesa dijo...

Lo primero, gracias a todas por estar ahi.

Evelyn, no se por que desaparecio tu mensaje. Yo no lo llegue a leer. Pero claro que no me molestas, muy al contrario, aqui todas habeis sido un gran apoyo para mi. Espero que sigas por aqui, me daria pena que pensaras que no lo aprecio.